Hace mucho que no entraba en este blog. Y hace mucho que no me daba el tiempo de escribir mis pensamientos. El tiempo se me ha reducido. Ahora ando intentando ser más razonable, ya no hacerme la idea de que mi pasado ha regresado por mi...no, ha regresado para sonreír. No estoy destinada a vivir una novela. Así que, al reconocer que no sería para mí, sólo sonreí,... las lágrimas estaban demás. Nadie me dijo que me hiciera ilusiones.
Ahora abrumada en mi mundo, abrumada en mi tiempo reducido intento no pensar. Mientras no analice no habrá más errores. Mientras no analice no me daré cuenta ni creeré lo que no es. La agonía del estres ha sido la compañera de mis pensamientos.
Miro lo que sucede ahora. Tantas letras y preguntas, que intento responder, sin analizar. Tales letras, robandome cada día una sonrisa y esperando que nuevamente se repitan, dandome la ilusión de un imposible. Y es que la diferencia de una rutina pueda ser tan importante en mi, que dejaría lo más feliz o extraño.
Pero intento no pensarlo, intento no creer lo que pueda suceder. Y sigo ... No hay más ruta que andar. No hay destino que me lleve al abrigo. Por ahora no.
0 comentarios:
Publicar un comentario