Presentación

Este blog tiene el nombre de mi blog original "Mi rinconcito especial" que creé en el spaces del msn. Debería llamarlo "Mi rinconcito especial II" pero dejaré en él la esencia del primero, porque son las mismas manos las que escriben aquí, la misma melancolía que las dicta y la misma soledad que las idea. No es más que un aislo de la vida rutinaria del mundo. Un lugar de escape de la realidad. Un momento de despegue de toda la tristeza acumulada para así seguir diariamente en el trajín de la vida misma. Es eso y más, para mí, este rincón.

Un día utópico

Siempre he esperado que el 13 llegue, alguna vez, a ser un día inolvidable. Un día en que todo esté tan tranquilo, en el que pueda reír a carcajadas sin importar nada alrededor. Un día en el que pueda mirar el mar, el cielo y la naturaleza con ojos utópicos. Un día en que pueda oír la música más estruendosa y cantar hasta morir, sin importar el sonido de mi voz. Un día en el que pueda mirar las estrellas con la persona que más quiero. Un día en el que sepa que las personas que más quiero están ahí. Un día que sea sólo mio realmente. Un día en el que la soledad ya no sea importante y se transforme en el momento más cómodo. Un día que quede grabado totalmente en mi memoria y que nada lo supere, con la canción más hermosa sonando una y otra vez. Un día en el que, luego de tanto reír, comer y cantar, pueda morir con una sonrisa y nada más...

El dilema de buscar entre tus pasos mi camino

El dilema de buscar entre tus pasos mi camino

Siguiendo la ruta del desierto encontré unos pasos perdidos. Al seguirlos una mirada se entrecruzó. De vez en cuando mostrabas una sonrisa,…y seguí tus pasos, esperando que me llevaran al destino que anhelaba. Y me dijiste que en este desierto ya no se sentía la soledad y yo decidí hacerme de tu compañía, y aunarme en tu camino.
Una mañana del mes de abril, busqué tus huellas en el desierto: se habían ido. Y me hallé sola. Y perdí el rumbo para seguir y me quedé en el centro de ese lugar, sin pensar dónde ir. He intenté grabar en mi mente, tu rostro, tu sonrisa y tu mirada por última vez, por si, tal vez, volviese a tropezar contigo
El tiempo ya ha borrado ese recuerdo, así como el viento borró tus huellas en el desierto.