Permíteme abrir los ojos y ver la realidad.
Me he cegado nuevamente, Oh Dios!
Devuélveme al mundo de la soledad.
No me dejes ver la luz lastimera.
No crees en mi cabeza la confusión,
que tardaré en ordenarlo mil años.
No roces en mí los pétalos de esa rosa que nace,
que debajo de ella hay espinas. Me lastima!
Déjame ser el alma andante de los días,
de la mirada vaga al andar. Que no tropezaré.
Mejor, sácame los ojos y viviré en mi mundo.
No me permitas sentir. Sería lo mejor.
O no te das cuenta de mi interior. Mirala!.
Destruye esa esencia que estoy perdiendo
Destruye mis sueños y los recuerdos.
No me salves de este lugar tan sombrío,
que mi destino fue enterrarme en la oscuridad
Déjame allí, que perderé sentido con la luz
y permite no ser más parte de ti.
Me he cegado nuevamente, Oh Dios!
Devuélveme al mundo de la soledad.
No me dejes ver la luz lastimera.
No crees en mi cabeza la confusión,
que tardaré en ordenarlo mil años.
No roces en mí los pétalos de esa rosa que nace,
que debajo de ella hay espinas. Me lastima!
Déjame ser el alma andante de los días,
de la mirada vaga al andar. Que no tropezaré.
Mejor, sácame los ojos y viviré en mi mundo.
No me permitas sentir. Sería lo mejor.
O no te das cuenta de mi interior. Mirala!.
Destruye esa esencia que estoy perdiendo
Destruye mis sueños y los recuerdos.
No me salves de este lugar tan sombrío,
que mi destino fue enterrarme en la oscuridad
Déjame allí, que perderé sentido con la luz
y permite no ser más parte de ti.
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